San Carlos de Bariloche evoca de inmediato imágenes de lagos de azul profundo, bosques de coihues centenarios y picos nevados que se reflejan sobre el agua quieta. Bariloche Signature es la propuesta de ÉLEVÉ para redescubrir este paraíso de una manera radicalmente exclusiva: sin grupos, sin horarios compartidos, sin compromisos.
Navegación exclusiva en yate privado por el Nahuel Huapi
El Lago Nahuel Huapi tiene 557 kilómetros cuadrados de superficie y una profundidad media de cien metros. Su escala solo se comprende verdaderamente desde el agua. Lejos de los catamaranes turísticos compartidos —que siguen rutas fijas y horarios inamovibles—, ÉLEVÉ organiza navegaciones en yates privados de lujo con capitán y tripulación dedicados exclusivamente a cada grupo.
El itinerario a bordo se diseña en función de las preferencias del viajero: explorar la Bahía López y sus paredes de roca vertical, desembarcar en la Isla Victoria con su bosque de cipreses milenarios, o adentrarse en el Bosque de Arrayanes —el único bosque de arrayanes del mundo, con troncos de corteza fría y color canela que inspiraron a Walt Disney para el diseño de Bambi—. El almuerzo se prepara a bordo por un chef privado, con producto local: trucha asalmonada del lago, cordero patagónico, hongos silvestres del bosque nativo.
Glamping Premium bajo las estrellas patagónicas
Para los viajeros que buscan una conexión directa con la naturaleza sin renunciar a un ápice de comodidad, el Glamping Premium es la opción definitoria de Bariloche Signature. Domos geodésicos de lujo equipados con sommiers king size, calefacción central, baños en suite con productos de amenidades de autor y terrazas privadas se ubican en posiciones privilegiadas: a la orilla del lago, en valles remotos de estancias privadas o en promontorios con vista de trescientos sesenta grados sobre la cordillera.
Dormir arrullado por el viento patagónico, despertar con el amanecer dorando los picos nevados y recibir en la terraza un desayuno gourmet con la jarra de café recién molido es una experiencia de una intimidad con el entorno que ningún hotel urbano puede replicar. El cielo nocturno de la Patagonia Norte, sin contaminación lumínica, ofrece además una bóveda estrellada de una nitidez que basta por sí sola para justificar el viaje.
El Circuito Chico y el Cerro Campanario
El Circuito Chico es el recorrido panorámico clásico de Bariloche, pero recorrido en privado —con un guía de montaña que detiene el vehículo a discreción para fotografiar, observar o simplemente contemplar— tiene una calidad radicalmente distinta a la versión colectiva. El punto culminante es el ascenso en aerosilla al Cerro Campanario, a 1.049 metros, desde donde la National Geographic ha catalogado la vista como una de las diez más hermosas del mundo: los lagos Nahuel Huapi, Moreno y Perito Moreno desplegados bajo los pies, enmarcados por la Cordillera de los Andes y los bosques de coihues y cipreses.
El Circuito Chico incluye también la parada en el Hotel Llao Llao, el gran hotel clásico de la Patagonia Norte, construido en 1940 sobre una pequeña península entre dos lagos. Aunque actualmente funciona como hotel cinco estrellas, su tea time es el ritual de tarde por excelencia de Bariloche: scones con dulce de leche, tortas de frutos del bosque y una carta de tés del mundo servida en la sala con chimenea y vistas al lago Moreno.
Cerro Catedral: actividades de montaña en el centro de esquí más importante de Sudamérica
El Cerro Catedral opera durante el invierno austral —julio y agosto— como el centro de esquí más importante del hemisferio sur, con 120 kilómetros de pistas homologadas y una infraestructura de hostelería de montaña que compite con los grandes resorts alpinos. En verano, las mismas instalaciones se reconvierten en base para el trekking, la escalada y la observación del paisaje desde los refugios de altura.
ÉLEVÉ gestiona el acceso con instructor privado de montaña, reserva de mesa en el refugio Lynch —a 1.700 metros, con vistas directas al Lago Gutierrez y al Nahuel Huapi— y el regreso al hotel con tiempo suficiente para un largo baño en el spa antes de la cena.
Gastronomía andina y chocolatería de autor
Bariloche es también la capital gastronómica de la Patagonia Norte. Los restaurantes boutique del Circuito Chico —especialmente alrededor de la Bahía López y Puerto Pañuelo— ofrecen cocina de producto local: trucha asalmonada criada en los ríos del parque, ciervo colorado de estancia, cordero patagónico cocinado al fuego de leña de ciprés y hongos silvestres del bosque nativo. Los maridajes con vinos de la Patagonia Norte —las bodegas de la zona del Alto Valle del Río Negro producen Pinot Noir y Merlot de una elegancia inesperada— completan una propuesta gastronómica de primer nivel.
La chocolatería artesanal de Bariloche, reconocida en toda América Latina, merece también una mención específica: visitas privadas a talleres de maestros chocolateros de tercera generación, con degustación de bombones de frutos del bosque patagónico y elaboración a mano, son el complemento perfecto a una jornada de montaña.
Si desea combinar Bariloche con la experiencia lacustre de Villa La Angostura, le invitamos a leer nuestro artículo sobre Villa La Angostura: el Jardín Secreto de la Patagonia, o consultar directamente la página de Destino Bariloche & Lagos Andinos.
- Navegación privada en yate por el Lago Nahuel Huapi con chef a bordo
- Glamping Premium en domo de lujo con vistas a la cordillera
- Circuito Chico privado y subida al Cerro Campanario
- Tea Time de gala en el Hotel Llao Llao frente al lago
- Jornada en Cerro Catedral con instructor privado de montaña
- Cena de gastronomía andina con maridaje de Pinot Noir patagónico